Una particular y original versión de «El Avaro» de Moliére, en la que el oro no tiene ningún valor porque todos los personajes son grifos, tubos y objetos de agua en general, y la riqueza que anhela de manera enfermiza Harpagon, es… el agua.
Premio Mejor Espectáculo en la Fira de Titelles de Lleida 2002.
Premio Mejor Espectáculo y Mejor Interpretación en la Fira de Titelles de la Vall dAlbaida 2002.
Premio del Jurado y del Público al Mejor Espectáculo del Festival de Belo Horizonte 2003 (Brasil).
Premio al Mejor Espectáculo de la Temporada de la Asociación de Espectadores del Teatro del Mar 2003 (Palma de Mallorca).
Premio del Festival PIF de Zagreb 2005 (Croacia).
Premio del Festival de Ostrava 2005 (República Checa).
Premio al espectáculo más original del festival Lutke 2008 (Eslovenia).
