En el subsuelo de la villa de Aranda de Duero, existe una red de galerías denominadas «bodegas», cuya finalidad fue la de elaborar y almacenar las grandes cosechas de vino que desde la Edad Media vienen produciéndose en esta ciudad. En la actualidad existen mas de 120 bodegas, encontrándose excavadas a una profundidad que oscila entre los nueve y doce metros. Se estima que la suma de todas las galerías se aproximaría a los siete kilómetros lineales, hallándose ubicadas en un rectángulo de 800x380 metros, sin llegar a ocuparlo en su totalidad. La construcción de las bodegas, se remonta probablemente a los siglos XII-XIII, no conservándose documento o vestigio alguno que lo testifique. Se pueden considerar como una gran obra de ingeniería, al cumplir perfectamente el fin para el que fueron construidas, manteniendo todo el año una temperatura fluctuante entre los 11 y 13 grados, y un nivel de humedad constante conseguido gracias a una perfecta ventilación producida entre las escaleras y las zarceras, sin que existan corrientes de aire a pesar de estar comunicadas entre sí.

Dentro de las galerías es notable comprobar la total ausencia de ruidos y vibraciones, aspectos estos fundamentales en la elaboración de los buenos caldos.


Hoy en día es posible visitar algunas de estas galerías. Para consulta de horarios y reserva llamen a la Oficina de Turismo al  947 51 04 76.